PRENSA | La inteligencia artificial está en todas partes y que el medio productivo vea formas de incorporarla es muy potente

Por el Diario El Sur | Felipe Cuevas

En junio de 2022, las Universidades de Concepción, del Bío-Bío, Católica de la Santísima Concepción y Federico Santa María formalizaron la apertura de un inédito programa de doctorado en Inteligencia Artificial (IA), al alero del Cruch Biobío-Ñuble.

A cuatro años de ese hito, el programa pionero a nivel nacional y continental ya cuenta con 29 alumnos en sus tres primeras cohortes y se proyecta que tenga sus primeros graduados a fines del próximo año.

Un programa inédito, que tuvo a fines de agosto el cierre del programa FIC (Fondo de Innovación para la Competitividad) desarrollado junto al Gobierno Regional (Gore) denominado «Capital Humano Avanzado en Inteligencia Artificial para el Biobío», el cual entregó $2.500 millones para distintas iniciativas asociadas al doctorado.

Sobre el cierre de esta etapa, que considera también el traspaso del liderazgo y coordinación administrativa a la UBB a partir de marzo de 2027, la directora subalterna del proyecto FIC y directora de Postgrados de la UCSC, Johanna Vergara, destaca los avances logrados y las proyecciones a futuro.

«No hay otro programa igual, porque este doctorado además de que es consorcio no es como otros donde cada institución dicta su programa. Cuando empezamos a construirlo dijimos que los estudiantes que ingresan son alumnos regulares al mismo tiempo en las cuatro universidades, con acceso a las bibliotecas, laboratorios y los académicos de las cuatro instituciones», dice a Diario EL SUR junto con destacar que «se generó una sinergia importante, donde también el cuerpo académico se ha ido robusteciendo considerablemente y es un programa que -si bien está alojado en las facultades de ingeniería-, es completamente interdisciplinar».

INVESTIGACIÓN APLICADA

Vergara cuenta que, en el momento en que los rectores decidieron impulsar el trabajo en consorcio, el primer objetivo era romper los silos en que trabajaban los planteles que en conjunto reúnen más de 60 mil estudiantes -«la primera señal fue política de los rectores de ese entonces de conformar esta agrupación con la finalidad de armar un equipo de trabajo que pudiera unir las fuerzas de estas cuatro instituciones, hacer más alianzas y un trabajo mucho más mancomunado en pro de la Región»- para luego destacar que la creación del doctorado en sí involucraba el desafío de «crear las líneas de investigación en las universidades, ver las potencialidades y como nos íbamos a identificar desde donde somos más fuertes en nuestro quehacer, pero incorporando la IA».

Ahí entrega valor a los aportes económicos que ha hecho cada institución, financiando el 100% de las becas de los estudiantes, así como también del Gore: «Los recursos que nos permitieron incorporar académicos especialistas, que se vinieron a la Región a trabajar con nosotros, algunos de ellos extranjeros además de fortalecer el equipamiento».

-Uno de los elementos interesantes del doctorado guarda relación con que, a diferencia de otros programas, no se ha buscado potenciar la investigación fundamental, sino que aplicada y vinculada con empresas y entidades públicas.

-Nosotros lo que queremos es potenciar que las tesis de nuestros estudiantes generen resultados concretos, que sean aplicables en empresas regionales y que sean transferibles para que el día de mañana alguna empresa contrate a estos graduados y los hagan parte de su empresa y estos graduados sigan investigando, pero generando soluciones reales para un medio en el que están insertos.

-¿Ven en esa posibilidad de que el capital humano avanzado que se está formando pueda quedarse en la Región?

-Esa es la idea. En el proceso de diseño del doctorado vimos modelos internacionales, y en Europa se da mucho que los estudiantes hacen una continuidad laboral en la empresa. En Chile la concentración de doctores está principalmente en la academia, pero un país desarrollado tiene unidades de investigación dentro del medio productivo. Entonces hacia allá es donde nosotros queremos empujar el trabajo de esta vinculación, para que el conocimiento que se esté generando le permita a la empresa visibilizar que esta alianza le puede significar una inversión, pero a futuro puede significar mejoras sustanciales en los procesos, en los resultados, en fin. Hoy día la inteligencia artificial está en todas partes y que el medio productivo vea formas de incorporarla es muy potente.

-¿Se buscará profundizar los vínculos con el mundo productivo en esta nueva etapa?

-Viene el desafío de no perderlos, porque el proyecto nos permitió hacer mesas sectoriales, visitas a empresas, generamos estos lazos de desarrollo tecnológico con distintas empresas regionales del área de la salud o de la manufactura avanzada.

En ese punto, cuenta que una decisión estratégica pensando en el futuro guarda relación con que los desarrollos elaborados por los estudiantes del doctorado son de las cuatro universidades y que el desafío ahora es que el consorcio pueda mantener este flujo de conversación y diálogo permanente para que las empresas recurran al doctorado.

El programa tendrá en 2027 su cuarta cohorte de alumnos y proyecta contar con los primeros graduados, previo al proceso de reacreditación.

«Si bien el proyecto FIC termina ahora, durante todo este año el doctorado en sí mismo no recibió financiamiento operativo, sino que fue financiado por las universidades», añade, para luego asegurar que «el programa seguirá tal cual, sustentado ahora al 100% por las universidades y la estrategia es seguir robusteciendo el claustro. Esto se instaló para quedarse».

-¿Ve factible o posible que este modelo de doctorado en consorcio se pueda replicar en otras áreas estratégicas para las universidades y la propia Región? En estas páginas el rector de la UCSC, Cristhian Mellado, contó que hay una conversación abierta en torno a la construcción naval.

-Yo creo que sería bastante positivo incluso, porque todo el trabajo que se ha hecho generó un tremendo aprendizaje para nosotros como instituciones. Es un conocimiento que no se puede perder, porque si se decide generar otra iniciativa va a ser más fácil porque ya hemos tenido el molde.

Sería un poco llevar esta misma sinergia a otro campo porque ya sabemos cuál es el camino y sería bastante interesante, pensando también que hemos generado un muy buen ambiente de trabajo en lo interno con las cuatro universidades, con estrategias y formas de trabajo que creo que tenemos un tremendo potencial para ir abriéndonos a otros campos desde este aprendizaje que hemos tenido.

Aprendizajes en conjunto y de cada institución, que también han redituado en hitos recientes para cada una de las universidades, al mejorar sus estándares de acreditación y proyectar un crecimiento que las vuelva cada vez más complejas.

«El sumar esfuerzos nos permite atender de mejor manera áreas para las que probablemente si fuéramos solos no seríamos tan capaces. Esa voluntad de sumar capacidades para dar una mejor oferta es el plus, que no está en otra región, sólo está aquí», dice, junto con señalar que «tenemos tres universidades con un nivel de acreditación de excelencia y una con un nivel avanzado, que disponen todos su potencial para poder dar una oferta consorciada desde y para la Región».

«La idea de generar el Cruch Biobío-Ñuble es lo que está empujando hoy día, entonces nosotros con esta sinergia vamos a ser capaces de generar oferta cada vez más potente. La Región tiene un liderazgo en educación superior, y ya no sólo desde una individualidad, sino que, como consorcio, y eso no está en ninguna otra región», suma.

¿Ese estándar de excelencia debería estar más presente por parte de los tomadores de decisiones de esta Región, ya sean en el mundo público o privado? Una crítica que surge desde el mundo de la academia guarda relación con la falta de ayuda en muchos casos del mundo público y privado ante el exceso de demanda de soluciones.

-Así es. Cuesta, pero también nosotros tenemos que ir abriendo caminos para que el medio productivo y el mundo privado nos conozcan, crean en nosotros. Quizás diré algo que no es políticamente correcto, pero que no toda la generación de conocimiento es plata perdida.

También está el desafío para las universidades, en que este conocimiento sea útil. En la medida que el conocimiento es útil y que las empresas ven que ese desarrollo les permite mejorar procesos, y sacar provecho de esas alianzas espero que se vaya abriendo más el camino, y nos permita tener financiamiento de las mismas empresas, que ese es el modelo al cual aspiramos después. Eso, y la vinculación internacional, que hoy día es fundamental para que nuestro doctorado logre cuatro o cinco años en la próxima acreditación.

MIRADA DE FUTURO

Consultada sobre la continuidad del programa, la directora subalterna del proyecto FIC explica que «el diseño del doctorado y toda la estrategia de financiamiento desde el día uno se pensó teniendo la claridad de que iba a llegar este día en que se iba a acabar el proyecto FIC. Por eso las becas fueron financiadas por las universidades, para que las instituciones ya lo tuvieran ingresado en sus estructuras de costo».

Link noticia: https://www.elsur.cl/impresa/2026/09/20/full/cuerpo-reportajes/3/

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